Al día siguiente, tuvimos que ir a buscar el auto de repuesto al aeropuerto de Marsella. El viaje no era muy largo (sólo 1 hora) pero eso no impidió que Matías vomitara en el taxi en el camino. Por suerte, aparte de su ropa quedar asquerosa, no pasó a mayores el asunto. Recogimos el auto (mucho más rasca del que andábamos) y partimos a ver Notre-Dame de la Garde en la punta de la ciudad. La iglesia era muy bonita y se pasó las vistas que habían del puerto desde ahí.

Marseille
Notre-Dame de la Garde en Marseille

Después de eso, partimos a ver una serie de ciudades más chicas que quedaban volviendo hacia Nimes. Salon-de-Provence, Aux de Provence y Les Baux-de-Provence. En este último lugar había una fortaleza antigua que había sido tallada en la misma piedra (se pasó como construían estos tipos en ese tiempo). Además nos tocó una recreación de la época en la cual hasta dispararon una catapulta.

Les Baux-de-Provence
Les Baux-de-Provence

Al día siguiente, nos fuimos a Avignon con escala en el acueducto de Pont du Gard. Se pasó la construcción que hicieron estos romanos para transportar el agua. Matías y yo bajamos hasta el río para poder tener una panorámica completa (absolutamente recomendable).

Pont du Gard
Pont du Gard

En Avignon, lo más destacable es el Palais des Papes. Este palacio fue construido cuando los papas tuvieron que salir arrancando de roma y establecieron su sede en la ciudad. Es bien entretenido recorrerlo e ir escuchando el audioguía que explica para que servían cada una de las habitaciones que habían.

Palais des Papes en Avignon
Palais des Papes en Avignon

Finalmente, el último días cuando nos volvíamos hacia Barcelona, pasamos por Montpellier (muy bonito, vale la pena tratar de quedarse medio día) y por Perpignan, en plena cataluña francesa. Nos tocó la celebración de Sant Jordi y hasta vimos los típicos "Gigantes" que se ven en Barcelona. Sin embargo, la ciudad no era muy bonita, a excepción de unas iglesias.

Arc de Triomph en Montpellier
L'eglise Sainte-Anne en Montpellier

Ahora, en Barcelona a esperar el día D.

Restaurante en Toulouse